El trabajo de dar paseos. La batalla por el relato de Barcelona.

 

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He dejado un buen trabajo por decisión propia y para evitar escuchar a los portadores de remordimientos me he impuesto la disciplina de caminar al menos quince kilómetros al día y alejarme así de los rumores. Hoy, antes de salir de casa, he recibido la llamada de una operadora que me ofrecía un seguro de decesos. No he aceptado, pero hasta que no he estado bien lejos de mi calle no me he dado cuenta de lo mucho que ha contribuido esa llamada a que aligerase el paso. Sucede que siempre que se acerca en el tiempo mi consulta con la cardióloga recibo llamadas de las aseguradoras: muerte, ahorro y salud. No es que me escandalice pensar que somos datos vendidos al mejor postor pero, por si acaso, siempre que alguien así me llama, le cuelgo. Si quisiera tratar con traficantes de temores entraría a una iglesia.

De hecho he intentado entrar a la de Sant Pacià, en Sant Andreu, pero estaba cerrada. Es curioso porque la iglesia alberga en su suelo un mosaico diseñado por Antoni Gaudí y, sin embargo, a diferencia de la gran mayoría de sus obras –mayores o menores, casi nadie viene a visitarlo. Sólo los feligreses que arrastran sus pies octogenarios en misa de nueve por la nave central, dan lustre hoy a la obra de Gaudí.

Y, en una ciudad hipotecada a la consagración de su arquitecto estrella, no deja de sorprenderme pasear por aquí y ver la calle vacía, sin colas de italianos abanicándose el calor o tienda de souvenirs en la esquina. Tal vez Sant Pacià no ha encontrado todavía quién la escriba y, en el turismo, la importancia del relato es clave. Hay elementos de la ciudad olvidados durante décadas hasta que una nueva narrativa los mitifica. Un buen ejemplo en Barcelona son las baterías antiaéreas que coronan la montaña del Carmel, menospreciadas desde la Guerra Civil salvo por los oriundos del barrio, pero que ahora son uno de los miradores más de moda de todo el Mediterráneo. Y si esto sucede así es porque las guías turísticas, órganos oficiales de la mitología moderna, han incluido las baterías en su compendio de ficciones basadas en hechos reales. Y como nadie está a salvo de esas ficciones, yo también me dirijo hoy a Horta y el Carmel, con la esperanza de que me ayuden a saciar mi nostalgia de pueblo.

Nostalgia rural.

Los dos barrios configuran un un paisaje abigarrado y como todos los paisajes, están llenos de ilusiones ópticas. En Horta, por ejemplo, las señoras mayores salen a la calle con el carro de la compra vacío y regresan sin llenarlo. Es mi trampantojo doméstico favorito porque me recuerdan a mi abuela. Apoyarse en el carro evita que esas Lady Rolser tengan que llevar el bastón o la muleta que necesitan para caminar y, a la vez, fingir que van a comprar les hace parecer todavía dueñas de su casa, lo que mantiene a salvo su anciana coquetería.

Pero la nostalgia no sólo se siente a través de la vista. En la calle del Farnés, por ejemplo, los árboles supuran una sustancia viscosa que impregna la acera con su pantalla y las suelan se quejan como si pasearan por el rastro de cera que deja en las calles una procesión en mi pueblo. A veces, los pies son tan ignorantes que no saben distinguir entre el reguero de la fe y la fuerza de la naturaleza.

IMG_5210.jpgEsa nostalgia también está en el olor de la calle Aiguafreda, un ramillete de casas de planta baja que remata en un codo. Al fondo, detrás de una parra trepadora que da sombra a un pozo, hay una casa reformada donde los dueños pueden permitirse dejar la puerta abierta. La vigilaban dos pequeños perros que han salido a mi paso tan desnortados como yo. Ellos, por tener que espantar un turista en estas esquinas, y yo, por la impresión de encontrarme con una pieza del puzle de mi infancia encajada sutilmente en el rompecabezas de Barcelona.

Piedra, Pan y Tijeras.

A pesar del buen puñado de calles partisanas que atesoran, Horta y el Carmel han cedido mucho terreno a la maquinaria del progreso estéril y a sus últimas modas urbanas. En un paseo por estos distritos uno puede documentar cómo proliferan las nuevas barberías de entre los últimos despojos de las tiendas de cigarrillos electrónicos. Después de los panaderos, creo que el de peluqueros debe ser el gremio más nutrido de Barcelona. Y hay una duda al respecto que me ronda la cabeza: no logro entender por qué las nuevas peluquerías se esfuerzan tanto por parecer locales regentados por viejos para llenarlos de clientela cuando las peluquerías regentadas realmente por viejos están vacías.

IMG_5208.jpgEstoy tratando de resolver esa duda cuando tomo un cruce y me encuentro con la bocatería El Volcán 3 que está inactiva a estas horas. Entre la calle Salsas y la calle Campoamor el bar Los Dos parece abandonado y, aunque espero que no sea por divorcio, mucho más irónico me parece que el restaurante latino Sin Fronteras prohíba el paso al lavabo a todos los que no sean clientes. Varios establecimientos tienen echada la persiana. Maldita sea una ciudad en la que es más fácil encontrar amigos para tratar de escapar de una habitación que pare entrar en un bar. De pronto las nubes brincan la montaña y abandono el barrio para volver a casa. Voy por la calle Puerto Príncipe cuando empieza a llover bastante y no puedo evitar pensar que la calamidad atmosférica se ceba con Haití en todas sus manifestaciones.

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La lluvia me hace refugiarme en una esquina justo delante de la Iglesia Pentecostal Unida de Europa Segunda de Barcelona. Me pregunto cómo se puede estar unida y sin embargo ser la segunda. También me preocupa cómo abreviarán sus correligionarios el culto que profesan. ¿Somos de la Unida? ¿Somos de la Segunda de Barcelona? El local, visto desde fuera, parece una agencia de viajes que se resiste a admitir que internet les ha vencido. Sin embargo mis dudas se quedan estrechas cuando un poco más lejos de allí, en Navas, me encuentro con el Centro Evangélico Koinonia Asamblea de Dios Ministerio Koinonia España (Visión de Águila). El icono que corona la entrada es una ave rapaz. Imagino que aquí es donde cazan más fieles y me viene a la mente el seguro de decesos.

Barrios impuros

Al día siguiente me desayuno leyendo una entrevista a Lluis Cabrera, el inmigrante andaluz que creó el Taller de Musics, en la que decía que Cataluña será impura o no será. Tenía pensado bajar a la calle Sócrates para honrar a la escuela peripatética y cuando llego me encuentro una ikurriña pintada, un casal cultural que se llama los Catalanistes y carteles anunciando la feria de abril que se celebrará la semana que viene en el Parc del Fórum. Pienso en la entrevista, ésta es la armonía que me representa.

Y en eso pensaba cuando de camino al mar he cruzado Poble Nou. Quizá las hordas de turistas que preguntan por Gaudí, en todos los lugares menos en Sant Pacià, podrían parar en la esquina de Independencia con Consell de Cent. Allí, en una experiencia 360º, pueden hacerse una buena idea de la Barcelona actual: una lona en un andamio del grupo chino Dayuanhuan, una estelada en una ventana, un cartel del show de comedia 100% árabe organizado por Abderazak Alwatani, una bombona de butano en un balcón y una casa en ruinas.

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He seguido hasta a la playa para sentarme en las sillas del paseo. En la arena se ofrecen clases de Crossfit y los mirones disimulan para coger sus puestos de observación cuando las chicas se ejercitan. Mucho menos discretas son las adolescentes francesas que ovacionan a los gallitos que sacan pecho en el gimnasio callejero que el ayuntamiento montó en el espigón. Detrás de ellos los barcos cargueros que parten hacia su destino parecen pintados sobre el mar como si quisieran recodarnos que todo lo que tenemos delante: la juventud, los músculos y hasta las lenguas extranjeras, son sólo una ilusión pasajera. He dejado un buen trabajo y me he puesto a caminar, pero empiezo a entender que para perdurar en nuestros puestos todos necesitamos inventarnos un buen relato.

Fotos y texto: Carlos Torres

 

 

El Museo Nacional de la Corrupción

comienza-el-juicio-de-la-trama-gurtel-barcenas-correa-y-otros-acusados-llegan-a-la-an.jpg….. Caso Flick, Caso Kio, Caso Filesa, Caso Wardbase, Caso de los fondos reservados, Caso Ave, Caso Osakidetza, Caso Cesid, Caso Guerra, Caso Casinos, Caso Ibercorp, Caso Sarasola, Caso Urralburu, Caso Cementerio, Caso Godó, Caso BFP, Caso Gran Tibidabo, Caso Estevill, Caso Turiben…

Celebrar la adversidad

En el distrito de Wola en la desangelada Varsovia se inauguró el 31 de julio de 2004 el Museo del Alzamiento, un espacio conmemorativo a mayor gloria de los ciudadanos que tuvieron la valentía imprudente de levantarse contra los Nazis en 1944. El espacio expositivo se articula en distintas salas con diferentes escenarios que intentan recrear como fue esa lucha desigual, cruel y heroica contra la Alemania de la ocupación. El museo está concebido como un canto al valor del pueblo polaco en un momento tremendo. La visita es entretenida pero huele bastante a nacionalismo de estado; pagado, probablemente, con fondos europeos. Cuando se estudie la magnitud de los estragos de la corrupción que hemos sufrido en democracia nos vamos a quedar espantados del daño producido, de la dimensión de las montañas del dinero robado, de los miles de enchufados que se beneficiaron de los amigos del partido, del desprecio a los méritos y a la preparación de los que no tenían un padrino, de los sueldos gigantescos que se pusieron los políticos mediocres, de los sobrecostes que sirvieron para hacerse rico y financiar el partido, etcétera. Destrozos, ruina social, proyectos subnormales, políticos basura, empresarios chupasangre de lo público, periodistas rata, liberalismo cañi, privatizaciones para colegas, institutos públicos y agencias de toda índole, lugares ideales para enchufar inútiles y para evitar muchos de los controles que, en teoría, constriñen la puesta en marcha de políticas públicas. Un espacio que recoja todo esto le va a venir muy bien a la formación de nuestro espíritu nacional, a la promoción de la marca España, a la educación de nuestros jóvenes y a todo el que quiera conocer una parte de nuestra historia más mezquina, esa que mezcla insensibilidad con los más necesitados, una avaricia sin límites y la grosería de los impunes; esos mierdas que se indignan sudorosos y, con saliva seca en las comisuras de los labios, escupen: – la zorra esa no sabe con quién está hablando- . A todos los que usaron su cargo para hacerse ricos de forma ilegal y a esos responsables nacionales o autonómicos que nunca hicieron nada para evitarlo les debemos está construcción emblemática que nos ha de servir para conocernos mejor como pueblo. Si conseguimos exponer de manera didáctica las claves explicativas del cómo y el por qué se ha robado tanto desde las instituciones entonces tendremos garantizado el asombro de todos los visitantes de nuestro flamante museo. Kurt Cobain dejó dicho que la obligación de la juventud es enfrentarse al desafío de la corrupción. Qué mejor que un museo nacional, para no olvidar que con todo lo que nos quitaron podríamos haber sido un país mejor y mucho más justo. Si Varsovia tiene su museo del Alzamiento nosotros tendremos nuestro Museo Nacional de la Corrupción.

_KTT1192_NoticiaAmpliada.jpg(—-) Caso Salanueva, Caso Expo 92, Caso Paesa, Caso Banesto, Caso Palomino, Caso Gal, Caso Petromocho, Caso Naseiro, Caso PSV, Caso Hormaechea, Caso de la mineria, Casos Sóller, Caso Zamora, Caso Pallerols, Caso del Lino, Caso SanLúcar (…)

Otra primera página de infarto y van….

Domingo 23 de abril, el periódico global dedica buena parte de su pimera a la Trama Lezo. El nuevo capítulo, por el momento, del Spanish Tangentópolis en la Comunidad de Madrid. Compraventas turbias. Agujeros millonarios. Apropiación de fondos públicos. Consejeros de empresas implicados. Responsables de medios de comunicación implicados. El tertuliano saleroso y bocazas que siempren da lecciones llamado a declarar. Políticos muy importantes del partido del gobierno implicados. Fianzas de 100 000 euros. Más de 23,3 millones de las arcas públicas en paraísos fiscales. Grabaciones comprometedoras. Adquisición fraudulentas por parte de la empresa pública de aguas de la Comunidad de Madrid de una compañía brasileña. Empresas interpuestas afincadas en Uruguay. Transferencias de fondos a cuentas de Suiza. Importantes patrimonios de algunos de los implicados en el extranjero. Depositos bancarios en otros países. El consejero de uno de los grandes periódicos de la derecha investigado. Una magistrada de la Audiencia que supuestamente les adviritio que los estaban grabando. Un directivo de buen parecer, divertidísimo y amigo de juventud de los reyes, detenido y en libertad bajo fianza. Hay mucho más que va saliendo de ese volcán de excrementos y, por si faltaban estrellones en el reality, aparece un clásico entre clásicos para fortalecer los vínculos con el pasado de todo este mogambo (1). Estas continuidades telúricas, estos restos de carmín, son los que hacen enloquecer al crítico de música Greil Marcus. Ladys and gentelmen, entra en escena el más bronceado, don Eduardo Zaplana, ex ministro popular y ex presidente autonómico de la Valencia de los milagros, famoso por su salero y por una frase que nunca dijo: –“ Yo he venido a la política para forrarme” exhibición de sinceridad que nos va a venir de perlas como lema de nuestro Museo Nacional de la Corrupción. Qué jóvenes éramos cuando lo del Caso Naseiro, aún faltaban tres años para que los Planetas publicaran el Medusa EP y ya se habían tejido las bases sobres las que edificar un sistema de corrupción moderno, liberal y democrático para la España postindustrial y descentralizada que se consolidaba.

(…) Caso Forcem, Caso Gescartera, Caso Zarrafaya, Caso Bolín, Caso Salmón, Caso Salayonga, Caso Matsa, Caso Alzoina, Caso Plasenzuela, Caso Castelfollit , Caso Mercasevilla, Caso de los EREs falsos de Andalucia, Caso Riopedre, Caso ITV, Caso Millet, Caso Cambil, Caso Porcuna, Caso Nóos, Caso Totem, (…..)

Los problemas de vertebración de España

Pongámonos épicos y que la Historia cambie de Edad; se fue a la mierda el Imperio Romano y empezó Juego de Tronos, un periodo muy entretenido y muy HBO lleno de ciudades, reinos, naciones y fragmentos que colisionan en una reorganización conflictiva donde no faltan las guerras, las traiciones, los matrimonios de conveniencia y muchos religiosos por todas partes. Si se fijan en la cartografía de Europa, verán los costurones de todos estos proceso, buena parte del mapa parece un falda hippy hecha con distinto trozos recosidos formando un patchwork donde siempre sobró el odio, las ambiciones y las ganas de bronca. Con todo, tuvo que llegar ese sarampión burgués que fue el romanticismo para que se empezara a hablar en serio el espíritu del pueblo, de las esencias de la nación y para que se dispararán las ambiciones infladas con banderas nacionales e himnos grandilocuentes. – Un cuarto de hora de Wagner y te entran ganas de invadir Polonia-, advierte la célebre cita de Woody Allen. Frente a la retórica nacionalista que vuelve a estar muy top en las listas de éxitos, al estado moderno siempre le ha venido muy bien contar con elementos que vertebren y cohesionen el territorio. En la Hispania romana los arboles permitian a las ardillas ir de Gibraltar a los Pirineos, en la Esapaña del ladrillo, se podía hacer el mismo recorrido de piscina en piscina y de urbanización en urbanización. Reconozcámoslo sin vergüenza, uno de los hechos que mejor han vertebrado nuestro territorio en los últimos treinta años ha sido la corrupción politica. Es difícil encontrar un rincón de la patria que se haya librado de está desgracia.

0_s36em1lo.jpg(…) Operación Biblioteca, Caso Brugal, Caso Emarsa, Operación Pitusa, Operación Pokemon, Caso Divar, Caso Cooperación, Caso Barcenas, Caso Amy Martín, Tarjetas Black de Caja Madrid, Operación Púnica, Caso Terra Natura Benidorm, Caso Gürtel, Trama Lezo(…..) (2)

Salas para héroes y para villanos

Bienaventurados los partidos políticos que sean los primeros en perseguir la corrupción de los suyos. Bienaventuradas las legislaciones que pongan muy difícil meter la mano en la caja de todos y abusar de lo público porque el castigo será muy superior al beneficio. Bienaventurados los electorados que nieguen el voto a su opción política favorita cuando los casos de corrupción sean tolerados y los corruptos protegidos. Vamos a tomar nota de ese Museo del Alzamiento polaco para hacer nuestro museo del expolio; la corrupción que hemos soportado desde que conquistamos la democracia ha sido nuestra particular invasión de termitas que destroza los pilares de la confianza y hace un infinito daño social. Si hemos llegado hasta aquí nos merecemos un espacio que ponga en valor a los héroes y que desvele las miserias de los malvados que una vez pensaron que lo de todos era solo suyo. Nos dotaremos de unas instalaciones interactivas y con todos los adelantos que ofrecen las nuevas tecnológicas. En las salas de los héroes rendiremos tributo agradecido a las funcionarias y funcionarios que se jugaron el puesto, la salud y mucho más por denunciar las irregularidades con las que se dieron de bruces un mal día. También expondremos biografías de políticos que dedicaron su tiempo al bien común, buscaremos, aunque sea difícil, responsables de grandes empresas que firmaron contratos con las administraciones públicas sin pagar tres porcientos y destacaremos a periodistas de la prensa local y de la digital que se jugaron el pan de sus hijos por desvelar las irregularidades de cargos poderosos y de empresarios intocables. Dice la leyenda que hubo algún consejero honrado en los consejos de administración de las cajas de ahorros saqueadas; en nuestro museo se contaran sus gestas para que sirvan de modelo a los futuros directivos. Además, conscientes de que las tiendas de recuerdos son cada vez más importantes, en la nuestra habrá un surtido de objetos de los más sugerente, tarjetas black, tazas con la cara de Tamayo, de Blasco, de Matas, de Urdangarín, pequeños jaguar de juguete, cinturones con el lema Gurtel, botellas de ron Brugal , Pokemon de peluche, títulos de los cursos para desempleados andaluces, sobresueldos firmados por Bárcenas, videos de la boda de la hija del presidente Aznar y de la visita del Papa a Valencia, etcétera, etcétera, etcétera. Con nuestro merchandising exclusivo lo vamos a petar.

Está claro que hablamos de un museo muy distinto al erigido en Varsovia a mayor gloria del valeroso pueblo polaco, pero también para nosotros empieza a ser necesario un lugar donde se visualice el enorme saqueo de España y el sufrimiento de nuestro pueblo               ¿ Terminará el señor Don Mariano Rajoy posando en alguna de las salas del flamante Museo Nacional de la Corrupción? La respuesta a esa pregunta crucial, como nos reveló el gran Bob Dylan, siempre estuvo flotando en el viento; el tiempo dirá.

Marcos Rubio

(1) Mogambo es un concepto utilizado por mi amigo Paco de Elche para referirse a un lío mayúsculo o una movida monumental. Paquito no tiene vínculos familiares con el Niño de Elche aunque creo que le gusta.

(2) Los casos de corrupción citados los hemos encontrado en https://es.wikipedia.org/wiki/Corrupci%C3%B3n_en_Espa%C3%B1a y suponemos que o faltan o nos hemos dejado algunos sin recoger; pero, eran tantos…